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Suplementos dieteticos en tiempos de la COVID-19

Hoja informativa para consumidores

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 (enfermedad por coronavirus del 2019) fue detectada por primera vez a fines del 2019. Esta enfermedad es causada por el nuevo coronavirus, de tipo 2, del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2).

Las personas con la COVID-19 suelen presentar tos, fiebre, cansancio (que puede ser extremo), dolor de cabeza, molestias y dolores en los músculos, y diarrea. Los signos y síntomas varían mucho de una persona a otra. En algunas personas con la COVID-19, el cuadro grave se observa una semana después de la aparición de los síntomas. Esas personas suelen tener problemas para respirar y desarrollan neumonía. En ciertos casos, los riñones, el hígado o los pulmones dejan de funcionar, lo cual puede causar la muerte. En algunas personas la enfermedad pasa a ser crónica (de larga duración) y se denomina COVID larga. Entre los síntomas de la COVID larga se encuentran cansancio, debilidad muscular, dificultad para dormir, además de problemas para pensar con claridad y recordar.

La COVID-19 se contagia con mucha facilidad de una persona a otra, en particular cuando ellas se encuentran a menos de 2 metros de distancia. Las personas que están infectadas pero que no presentan síntomas también pueden transmitir el virus. Cuando una persona infectada habla o tose, las microgotas que contienen el virus de la COVID-19 se propagan a través del aire. Esas microgotas pueden ser inhaladas por otras personas o depositarse en los ojos, la nariz o la boca.

¿Cómo responde el sistema inmunitario a la COVID-19?

Si una persona se expone al virus de la COVID-19, su sistema inmunitario tratará de luchar contra la enfermedad. El sistema inmunitario está formado por células, tejidos y órganos que ayudan a combatir los microorganismos que causan infecciones y otras enfermedades. Por ejemplo, la piel ayuda a evitar que los microbios penetren en el cuerpo. Las células que recubren el tubo digestivo lo protegen de bacterias, virus y otros microorganismos causantes de enfermedades. Los glóbulos blancos tratan de destruir las sustancias que reconocen como extrañas al cuerpo. Algunos glóbulos blancos también reconocen a los microorganismos que han encontrado antes y producen anticuerpos para defenderse de ellos en el futuro. Por ejemplo, si alguien tuvo paperas en la infancia, su sistema inmunitario creó anticuerpos contra el virus que causó esta enfermedad y, si vuelve a exponerse al virus de las paperas, no se enfermará.

Además, el sistema inmunitario responde a los microorganismos con inflamación―enrojecimiento, hinchazón y calor―que ayuda a eliminarlos y permite que el cuerpo sane. Sin embargo, la inflamación también puede ser perjudicial. Algunas personas que han contraído la COVID-19 sufren daño pulmonar como consecuencia de la inflamación. Otras generan una respuesta inmunitaria grave (conocida como tormenta de citoquinas) que es muy peligrosa y aumenta el riesgo de muerte. Es muy importante que los pacientes con la COVID-19 reciban tratamiento médico para reducir la inflamación.

Las vacunas le enseñan al sistema inmunitario la manera de luchar contra los microorganismos que causan enfermedades. Cuando alguien se vacuna contra un microorganismo específico, sus glóbulos blancos producen anticuerpos para destruirlo. Si la persona vuelve a exponerse a ese microorganismo, sus anticuerpos lo reconocen y lo destruyen. Las vacunas más comunes son las que previenen la poliomielitis, la tos ferina y el tétanos. Algunas vacunas deben administrarse más de una vez. Por ejemplo, hay que vacunarse contra la gripe todos los años y aplicarse un refuerzo de la vacuna antitetánica cada 10 años. Las vacunas contra la COVID-19 pueden administrarse a cualquier persona a partir de los 12 años.

¿Qué se sabe acerca de ciertos ingredientes de los suplementos dietéticos y la COVID-19?

En los estudios de investigación no se ha demostrado con certeza que los suplementos dietéticos sirvan para prevenir la COVID-19 o para atenuar la gravedad de sus síntomas. Solo las vacunas y los medicamentos pueden prevenir la COVID-19 y tratar sus síntomas.

El sistema inmunitario necesita ciertas vitaminas y minerales para funcionar de forma adecuada. Entre ellos se encuentran la vitamina C, la vitamina D y el zinc. Los suplementos de hierbas, los probióticos y otros ingredientes de los suplementos dietéticos también podrían incidir en la inmunidad y la inflamación.

Quizás usted se pregunte si el consumo de ciertos suplementos dietéticos podría contribuir a mejorar el funcionamiento del sistema inmunitario o a reducir el riesgo de enfermedad o muerte debida a la COVID-19. Los científicos siguen estudiando la forma en que algunos ingredientes de los suplementos dietéticos podrían influir en la capacidad del organismo para combatir las virosis, las infecciones y otras enfermedades. Hasta ahora, los resultados no muestran que alguno de estos suplementos sea beneficioso contra la COVID-19.

En esta hoja informativa se resumen los datos actuales acerca de la inocuidad y la eficacia de algunos de los ingredientes de los suplementos dietéticos. Estos ingredientes se enumeran por orden alfabético.

La versión de esta hoja informativa para profesionales de la salud incluye otros detalles y referencias a la bibliografía científica.

Andrographis

La andrographis es una hierba originaria del sudeste asiático. Puede ayudar a combatir los virus, reducir la inflamación y estimular el sistema inmunitario.

¿Es eficaz?
Es posible que la andrographis atenúe la gravedad de las infecciones de las vías respiratorias. Algunos estudios en menor escala llevados a cabo en Tailandia indican que la andrographis podría aliviar los síntomas leves o moderados de la COVID-19, como la tos, aunque hacen falta otras investigaciones. Está en curso un ensayo clínico para determinar si la andrographis alivia los síntomas en las personas que tienen la COVID-19, pero los resultados aún no se conocen.

¿Es inocua?
Algunos de los efectos secundarios de la andrographis son náuseas, vómitos, mareos, erupciones cutáneas, diarrea y cansancio. No consuma andrographis si está embarazada o si usted y su pareja han previsto tener un bebé.

Equinácea

La equinácea es una hierba que crece en América del Norte y Europa. Puede actuar como antioxidante y ayudar a retrasar el crecimiento o la propagación de ciertos tipos de virus y otros microorganismos patógenos. Además, es posible que active el sistema inmunitario y reduzca la inflamación. Los estudios acerca de la equinácea se han centrado en especial en sus efectos en los resfriados y otras infecciones de las vías respiratorias.

¿Es eficaz?
Es posible que la equinácea reduzca levemente el riesgo de contraer el resfriado común. Sin embargo, no se ha estudiado su uso para la COVID-19.

¿Es inocua?
Algunos de los posibles efectos secundarios de la equinácea son molestias gastrointestinales (digestivas o estomacales) y erupciones cutáneas. No tome equinácea si está embarazada.

Baya del saúco

La baya del saúco es el fruto de un árbol que crece en América del Norte, Europa y partes de África y Asia. La baya del saúco puede tener un efecto antioxidante, reducir la inflamación y ayudar a combatir los virus y otros microorganismos patógenos. Además, es posible que estimule el sistema inmunitario.

¿Es eficaz?
La baya del saúco puede aliviar los síntomas del resfriado común y la gripe, pero no se ha estudiado su eficacia para la COVID-19.

¿Es inocua?
Las flores y los frutos maduros del saúco al parecer son inocuos para su consumo. Sin embargo, la corteza, las hojas, las semillas, los frutos crudos y los frutos sin madurar del saúco pueden ser venenosos y causar náuseas, vómitos, diarrea y deshidratación. El saúco también podría alterar los niveles de insulina y azúcar en la sangre. No consuma suplementos de saúco si está embarazada.

Ginseng

El ginseng (Panax ginseng o Panax quinquefolius) es una planta utilizada en la medicina tradicional china. Puede estimular el sistema inmunitario, reducir la inflamación y ayudar al cuerpo a combatir los virus.

¿Es eficaz?
No se sabe con certeza si el ginseng puede proteger contra el resfriado común, la gripe u otras infecciones de las vías respiratorias superiores. No se ha estudiado el uso del ginseng para la COVID-19. En un ensayo clínico se está estudiando el ginseng como parte de la medicina tradicional china en personas con la COVID-19, pero los resultados aún no se han publicado.

¿Es inocuo?
Algunos de los efectos secundarios del ginseng son dolor de cabeza, problemas para dormir y molestias digestivas. Las concentraciones elevadas (más de 2,5 g/día) de ginseng pueden causar insomnio, taquicardia, hipertensión y nerviosismo.

Melatonina

La melatonina es una hormona que favorece la regulación del ciclo de sueño y vigilia. Además, puede mejorar la función inmunitaria, actuar como antioxidante y reducir la inflamación.

¿Es eficaz?
En un estudio se encontró que las personas que dijeron tomar suplementos de melatonina eran menos propensas a contraer la COVID-19. Se están llevando a cabo varios ensayos clínicos para determinar si la melatonina sirve para aliviar los síntomas de la COVID-19, pero los resultados aún no se conocen.

¿Es inocua?
El uso de la melatonina a corto plazo parece ser inocuo en dosis de hasta 10 mg/día. Las concentraciones elevadas de melatonina en la sangre pueden ocasionar un retraso de la pubertad y reducir los niveles de testosterona y semen. No tome melatonina si está embarazada o en período de lactancia.

N-acetilcisteína

La N-acetilcisteína (NAC) actúa como antioxidante y reduce la mucosidad en las vías respiratorias (boca, nariz, garganta y pulmones). Además, puede intensificar la función inmunitaria, ayudar a combatir los virus y reducir la inflamación.

¿Es eficaz?
La NAC podría contribuir al alivio de los síntomas de la bronquitis, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y otros trastornos similares que afectan a la respiración. Se han emprendido varios ensayos clínicos para determinar si los suplementos de NAC sirven para aliviar los síntomas de la COVID-19, pero los resultados aún no se conocen.

¿Es inocua?
Los efectos secundarios de la NAC suelen ser náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, indigestión y ardor estomacal.

Ácidos grasos omega-3

Los omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en los pescados grasos y en los aceites de pescado. También están presentes en los aceites vegetales, como el de linaza, soja y canola. Los omega-3 son importantes para la salud de las membranas celulares y el buen funcionamiento del corazón, los pulmones, el sistema inmunitario y el sistema endocrino.

¿Son eficaces?
Según un estudio, las personas que dijeron tomar suplementos de omega-3 eran menos propensas a contraer la COVID-19. En las conclusiones de otro estudio se encontró que los suplementos de omega-3 mejoraban las tasas de supervivencia de los pacientes hospitalizados con la COVID-19, aunque se necesitan otros trabajos de investigación.

Se están llevando a cabo otros ensayos clínicos para determinar si los omega-3 ayudan a reducir el riesgo de la COVID-19 o a aliviar sus síntomas, pero los resultados todavía no se conocen.

¿Son inocuos?
Los omega-3 son inocuos en dosis de hasta unos 2 g/día. Entre sus efectos secundarios se encuentran un sabor desagradable en la boca, mal aliento, ardor estomacal, náuseas, malestar digestivo, diarrea, dolor de cabeza y sudor maloliente.

Si desea más información, sírvase leer nuestra hoja informativa sobre los ácidos grasos omega-3.

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos (bacterias y levaduras) que aportan beneficios para la salud. Están presentes en forma natural en algunos alimentos fermentados, en ciertos productos alimenticios fortificados con probióticos y en suplementos dietéticos. Los probióticos pueden aumentar la función inmunitaria y ayudar a combatir los virus.

¿Son eficaces?
Es posible que los probióticos contribuyan a proteger al organismo contra ciertas infecciones de las vías respiratorias. Según un estudio, las personas que dijeron tomar suplementos de probióticos eran menos propensas a contraer la COVID-19. En las conclusiones de otro estudio se indicó que un probiótico que contenía las bacterias Streptococcus, Lactobacillus y Bifidobacterium (en combinación con medicamentos) aliviaba los síntomas en pacientes con la COVID-19, aunque se necesitan otros trabajos de investigación.

Se están llevando a cabo otros ensayos clínicos para determinar si los probióticos contribuyen a reducir el riesgo de la COVID-19 o a aliviar sus síntomas, pero los resultados aún no se han publicado.

¿Son inocuos?
Los probióticos son inocuos para la mayoría de las personas. Sus efectos secundarios suelen ser gases y otros síntomas digestivos. Sin embargo, en personas que están muy enfermas o con problemas del sistema inmunitario, los probióticos podrían causar una enfermedad grave.

Si desea más información, sírvase leer nuestra hoja informativa sobre los probióticos.

Vitamina C

La vitamina C es un nutriente esencial presente en los cítricos y en muchas otras frutas y verduras. La vitamina C es importante para mantener la salud de la función inmunitaria.

La cantidad diaria recomendada oscila entre 15 y 115 mg para los bebés y los niños (según la edad) y entre 75 y 120 mg para los adultos no fumadores. Los fumadores necesitan 35 mg más de vitamina C por día, en comparación con las personas que no fuman.

¿Es eficaz?
La vitamina C ayuda a reducir la duración del resfriado común y a aliviar sus síntomas. Además, puede disminuir el riesgo de resfriados en personas sometidas a un estrés físico extremo, como los corredores de maratones.

No se sabe con certeza si la vitamina C ayuda a combatir la COVID-19. En un ensayo clínico se encontró que la administración diaria de un suplemento de 8.000 mg de vitamina C, 50 mg de zinc o de ambos durante 10 días en personas con la COVID-19 no había reducido la duración de los síntomas.

Se están llevando a cabo otros ensayos clínicos para determinar si la vitamina C ayuda a reducir el riesgo de la COVID-19 o a aliviar sus síntomas, pero los resultados aún no se conocen.

¿Es inocua?
La vitamina C es inocua en dosis de hasta 400 a 1.800 mg/día para los niños (según la edad) y de hasta 2.000 mg/día para los adultos. Un consumo más elevado puede causar diarrea, náuseas y calambres abdominales. Además, podría dar lugar a lecturas erróneas en los dispositivos de medición de la glucosa en sangre. En las personas con hemocromatosis (un trastorno de sobrecarga de hierro), el consumo elevado de vitamina C causa una acumulación de hierro en el organismo, lo que puede ser dañino para los tejidos.

Si desea más información, sírvase leer nuestra hoja informativa sobre la vitamina C.

Vitamina D

La vitamina D es un nutriente esencial que se encuentra en su forma natural en los pescados grasos y los aceites de hígado de pescado y en pequeñas cantidadesel hígado de res, las yemas de huevo y el queso. Además, algunos alimentos contienen vitamina D agregada, como la leche fortificada. El cuerpo también puede producir vitamina D con la exposición al sol. La vitamina D es importante para la salud de los huesos y la función inmunitaria.

La cantidad diaria recomendada oscila entre 10 y 15 mcg (400 unidades internacionales [UI] y 600 UI) para los bebés y los niños (según la edad) y entre 15 y 20 mcg (600 y 800 UI) para los adultos.

¿Es eficaz?
La vitamina D puede ayudar a proteger al organismo contra algunas infecciones de las vías respiratorias, en especial en las personas con niveles bajos de vitamina D. No se sabe con certeza si la vitamina D sirve para combatir la COVID-19. En algunos estudios se han relacionado los niveles bajos de vitamina D con un mayor riesgo de contraer esta enfermedad y de presentar un cuadro más grave; sin embargo, en otros estudios no se ha llegado a esta conclusión.

En un ensayo clínico, los pacientes hospitalizados con la COVID-19, de moderada a grave, a quienes se les administró una sola dosis de 5.000 mcg (200.000 UI) de vitamina D por vía oral no redujeron su estadía en el hospital ni su riesgo de muerte, ni siquiera en las personas que tenían una deficiencia de vitamina D en el momento de ingresar al hospital.

Hay varios ensayos clínicos en curso para determinar si la vitamina D ayuda a reducir el riesgo de la COVID-19 o a aliviar sus síntomas, pero los resultados aún no se conocen.

¿Es inocua?
La vitamina D es inocua en dosis diarias de hasta 25 a 100 mcg (1.000 a 4.000 UI) para los niños (según la edad) y de hasta 100 mcg (4.000 UI) para los adultos. Las dosis más altas suelen causar náuseas, vómitos, debilidad muscular, confusión, dolor, pérdida del apetito, deshidratación, micción y sed excesivas, además de cálculos renales. Las dosis muy altas pueden causar insuficiencia renal, daños en los vasos sanguíneos y las válvulas cardíacas, problemas en la frecuencia cardíaca y muerte.

Si desea más información, sírvase leer nuestra hoja informativa sobre la vitamina D.

Zinc

El zinc es un nutriente esencial que se encuentra en los mariscos, la carne, las legumbres, los frutos secos, los cereales integrales y los productos lácteos. Es importante para la salud del sistema inmunitario, la producción de proteínas y del ADN, la cicatrización de heridas y los sentidos del gusto y el olfato.

La dosis diaria recomendada oscila entre 2 y 3 mg para los bebés y niños (según la edad) y entre 8 y 12 mg para los adultos.

¿Es eficaz?
Las pastillas de zinc pueden reducir la duración del resfriado común. No se sabe con certeza si el zinc protege contra la COVID-19. En un ensayo clínico, un grupo de personas no hospitalizadas que tenían la COVID-19 tomaron 50 mg de zinc, 8.000 mg de vitamina C o ambos suplementos durante 10 días. Los suplementos no redujeron el número de días en los que estas personas tuvieron síntomas.

Se están llevando a cabo otros ensayos clínicos para determinar si el zinc ayuda a reducir el riesgo de contraer la COVID-19 o a aliviar sus síntomas, pero los resultados aún no se han publicado.

¿Es inocuo?
El zinc es inocuo en dosis de hasta 4 a 34 mg para los bebés y niños (según la edad) y hasta 40 mg para los adultos. En dosis elevadas, el zinc provoca náuseas, vómitos, pérdida del apetito, cólicos, diarrea y dolores de cabeza. Un consumo elevado y prolongado de zinc puede reducir la función inmunitaria y ocasionar niveles bajos de cobre en la sangre.

Si desea más información, sírvase leer nuestra hoja informativa sobre el zinc.

Aviso de renuncia de responsabilidad

La información presentada en esta hoja informativa de la Oficina de Suplementos Dietéticos (ODS) no reemplaza de ninguna manera los consejos de un médico. Le recomendamos que consulte con los profesionales de la salud que lo atienden (médico, dietista registrado, farmacéutico, etc.) si tiene interés o preguntas acerca del uso de los suplementos dietéticos y de cuáles serían los mejores para su salud general. La mención en esta publicación de un producto o servicio específico, o la recomendación de una organización o asociación profesional, no constituye una aprobación por parte de la ODS de dicho producto, servicio o consejo profesional.

Última revisión: August 17, 2021 Historia de cambios en esta hoja informativa